¿Ha notado usted que otras personas le mienten?
¿Cree usted que los medios de comunicación mienten?
¿Está convencido de que los políticos mienten más que hablan?

Empecemos con una frase que le puede resultar chocante:

“La mentira llena el mundo”

Entre el estúpido anglicismo de “fake news” (¡con lo fácil que es decir “noticias falsas”!), la chorrada esférica de la “posverdad” (eufemismo fatuo y engañoso, que encubre a la mentira), los múltiples modos de manipulación, el cada vez más refinado arte de la desinformación… con todo esto ¿quién no puede concluir que la mentira está anegando al mundo?

Ni fake news ni posverdad ni desinformación. Todos ellos son simples mentiras, con nombres finos Clic para tuitear

Y lo peor es que lo hace con la aquiescencia de las personas que, teóricamente, deberían resistirse a ella. Y estas personas son, nada más y nada menos, que usted, que está leyendo esta entrada, y yo, que la estoy escribiendo.

Por eso ¡declaremos desde ya mismo la guerra a la mentira! Yo ya lo he hecho.

Es importante detenerse un poco y poner en marcha esos miles de millones de neuronas anestesiadas debido a la vorágine informativa y al entretenimiento envilecedor que proviene de la mayoría de los medios de comunicación.

Eso es lo que vamos a hacer aquí. En los próximos minutos (pocos, no le voy a robar mucho tiempo) vamos a tener claras tres cosas:

  1. Qué es la mentira.
  2. Quiénes nos mienten.
  3. Qué podemos hacer al respecto.

¡Comenzamos!…

¿Qué es la mentira?

Mentir es decir lo contrario de lo que se piensa, con intención de engañar.

Todos hemos oído alguna vez esta definición de la mentira. Y nos sigue resultando absolutamente válida.

Porque es mentir decir lo contrario de lo que se está pensando (mentira interna), y también es mentir dar como verdaderos datos falsos para confundir al interlocutor (mentira externa).

La mentira altera la comunicación entre las personas, haciéndola fraudulenta. Porque si alguien miente es porque pretende perjudicar a la otra persona o porque pretende obtener un beneficio de ella.

La mentira es una forma de despreciar al interlocutor, engañándole para utilizarle o sacar algún beneficio de él Clic para tuitear

En ambos casos la situación del que es objeto de la mentira no es nada agradable.

Por eso para la vida moderna es imprescindible desarrollar, junto a los conocidos de vista, oído, tacto, gusto y olfato, un sentido que no nos viene de fábrica. Hay que aprender a detectar la mentira.

El primer paso para ser capaces de detectar cuándo nos están mintiendo es tener claro quiénes nos pueden mentir. ¡Vamos a descubrirlo!…

¿Quiénes le pueden mentir?

Podría usted pensar que todo el mundo le miente. Pues no es cierto. No todo el mundo miente. La clave es usar el tamiz de nuestra inteligencia para separar a los mentirosos del resto.

  • Le pueden mentir algunos de sus contactos: familiares, amigos, conocidos, compañeros de trabajo, etc.
  • También le pueden mentir algunos (muchos, por desgracia) medios de comunicación.
  • Y le pueden mentir algunas personas que tienen responsabilidades sobre su vida (porque usted se las ha dado): los políticos.

¿Todos ellos? ¡Por supuesto que no!

¿Muchos de ellos? Por desgracia, seguramente sí.

Por desgracia cada día es más frecuente que sus contactos, los medios de comunicación y los políticos le mientan Clic para tuitear

Así está evolucionando la raza humana en pleno siglo XXI. Una pena, porque no debería ser así.

Si aceptamos la hipótesis de que la mentira y los mentirosos aumentan, es importante saber cómo detectarlos. ¡Vamos a verlo!…

¿Cómo detectar que le están mintiendo?

Es muy ingenuo pensar que podemos detectar cualquier mentira que se nos diga. Es más, ya le digo yo que es todo lo contrario. Para detectar una mentira y a un mentiroso primero hemos de haberlas padecido en abundancia.

Muchos gurús del coaching le dirán que con el lenguaje corporal se puede detectar al mentiroso al momento en el que dice una mentira. Hay incluso series de televisión acerca del tema (la mejor, con diferencia, es una que se llamaba “Lie to me”, traducido: “Miénteme”, que tras tres temporadas fue cancelada).

La realidad es que es muy difícil detectar los microgestos de la cara y estar en guardia para analizar el tono de voz, la postura e incluso hacia dónde miran los ojos de la persona que nos está colando una mentira.

Por eso no debe usted concentrarse en detectar la mentira en sí misma. Hay que concentrarse en detectar a los mentirosos. A aquellas personas o instituciones de las cuales no sale una sola verdad ni aunque lo intenten.

No se quede simplemente en detectar mentiras concretas... ¡Concéntrese en descubrir a los mentirosos! Clic para tuitear
  • Entre su círculo de contactos, formado por la familia, los amigos, los compañeros de trabajo, los contactos esporádicos (la dependienta del supermercado, el kioskero que le vende el periódico, el cartero que le trae el correo, etc.) detecte y separe usted a los mentirosos. A aquellos que no dicen una verdad ni aunque les torturen. Seguro que ya sabe quiénes son.
  • Entre los medios de comunicación es muy fácil detectar quién miente y quién no. Pero esto implica mucho trabajo. Hay que comparar el enfoque de las noticias y de las informaciones que dan durante un periodo razonable de tiempo. Así podrá usted descubrir tendencias ideológicas y de estilo que harán que sea consciente de cuándo ese medio de comunicación le intenta manipular. Es como estudiar un idioma extranjero: lleva su tiempo.
  • Entre los políticos está más fácil. Hace unas décadas el porcentaje de mentirosos en la profesión de la política era mucho menor. Quizás porque la política no era una profesión. Ahora los políticos se meten en los partidos desde que aún no han llegado a la pubertad, y para medrar lo primero que se les queda en el camino es la verdad. Se vuelven incapaces de decir una verdad. Al principio de su carrera, porque si la dicen no sobreviven. Cuando ya llevan años en la política, porque ya no saben distinguir una verdad ni aunque la tengan delante de la cara.

En cuanto detecte a un mentiroso, sea persona, medio de comunicación o político, ya tiene andado la mitad del camino. Ahora le queda la otra mitad: actuar sobre ello. Le digo cómo…

¿Qué puede hacer para evitar que le mientan

Lo obvio es evitar a los mentirosos. Desgraciadamente si evita usted a los mentirosos entre sus contactos puede que se quede más solo que la una. Y para evitar a los medios de comunicación que le manipulan y a los políticos que le mienten tendría usted que irse a un monasterio de clausura.

Es más práctico seguir teniendo los mismos contactos, estando expuesto a los mismos medios de comunicación y tener que sufrir a los mismos políticos. Pero hacer todo esto con inteligencia.

Respecto a sus contactos

A sus contactos mentirosos ha de intentar evitarlos, o cuando contacta con ellos limitarse a una relación formal y superficial.

Hablar con un mentiroso es una tontería: se expone usted a que le engañe, le utilice o le manipule. Por eso hay que limitar esa comunicación. “Buenos días – buenas tardes”, hablar del tiempo que hace, y poco más.

Respecto a los medios de comunicación

A los medios de comunicación que usted detecte que mienten y manipulan ha de meterlos en cuarentena.

Como esa comunicación es un monólogo, no un diálogo, no pierda el tiempo escuchando, viendo o leyendo sus mentiras.

Hay muchos medios a su disposición. Como decía el anuncio tan famoso de hace unos años: “busque, compare y si encuentra otro mejor…”, en este caso, dedíquele su atención crítica.

Cuando detecte que un medio de comunicación le miente... ¡cambie a otro! No sea sectario leyendo, escuchando o viendo siempre a los mismos. Clic para tuitear

Respecto a los políticos

A los políticos en general no les escuche. Desde la célebre frase de Enrique Tierno Galván de que “los programas electorales se hacen para no cumplirlos” puede usted tener como cierto que, en general, lo que digan y lo que hagan no tendrá nada que ver. No pierda el tiempo con ellos.

Entre sus contactos sinceros y los medios de comunicación que haya comprobado que no le mienten tiene suficiente interacción comunicativa como para no necesitar nada más.

Déjeme que le dé un consejo para terminar…

Un consejo para evitar la mentira…

Trate la mentira como a un virus letal. Asuma su presencia como un peligro. Equipare su abundancia a una epidemia. Y su ausencia a una isleta sana y placentera que usted debería disfrutar.

La mentira es un virus letal muy contagioso. Manténgase lejos de ella evitando a los mentirosos Clic para tuitear

Si no huye de la mentira, ésta le acabará contagiando. Y la culpa no habrá sido de los mentirosos. Ellos son como son. Simplemente agentes patógenos contagiados y contagiadores de la enfermedad.

Habrá sido culpa suya. No habrá hecho usted lo suficiente como para evitar ser infectado por esta lacra. Así que… ¡a protegerse!

Categorías: Coaching

Doctor Daniel González

Médico - Coach - Blogger - YouTuber - Divulgador - Escritor Soy un oncólogo que, como faceta adicional a mis perfiles de médico consultor y de coach, me he empeñado en divulgar contenidos de salud de una forma entendible, útil y práctica para que por medio del conocimiento actualizado y riguroso todos seamos capaces de convertirnos en los mejores cuidadores de nuestra propia salud.

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