¡Saludos cordiales!

Hoy, a diferencia de otros días, la frase a completar tiene dos partes. Es esta:

No siga leyendo este texto hasta el final. Prepárese a actuar, porque este es un texto “de hacer”, no simplemente “de leer”.

Pare un momento y reflexione la frase incompleta que acaba de ver en la imagen. Cuando se le ocurra algo, baje hasta la zona de “Comentarios” y ponga por escrito allí cómo terminaría usted las dos partes de la frase, la relativa a elogiar y la que tiene que ver con reprender.

¿Cómo le parece ahora mismo, sin haber leído nada más, que hay que elogiar y que hay que reprender -cuando ha de hacerse-?

Le doy unos instantes. Vaya abajo y comente… (tic, tac… tic, tac…)

¿Ya está de vuelta? ¡Pues sigamos!

De estos conceptos hablé en mi programa de TV de 2014, concretamente el día 12 de Febrero de ese año, en una sección de consejos de coaching que ese día tuvo el título de «Elogie calurosamente en público, reprenda equilibradamente en privado”. Aquí tiene usted una imagen congelada de esa intervención:

En aquella ocasión hablé de que me refería tanto al ambiente laboral como al familiar, por ejemplo entre padres e hijos. Comenté que culturalmente -al menos en España- suele ser más difícil elogiar los aciertos ajenos que caer como un buitre leonado sobre los errores de los demás.

Hablé del reforzamiento positivo de las conductas y del daño a la autoestima de una reprensión mal dada. La verdad es que el consejo dio para mucho. Y era 2014

Ya en 2019, vamos a reflexionar un poco sobre esta frase dividida en sus dos partes:

El elogio y su oportunidad

Elogiar a los demás es muy sencillo. Es algo que nos hace populares, que no es nada desagradable, y que no suscita ninguna tensión.

Pero que sea fácil no quiere decir que se pueda llevar a cabo de cualquier forma. ¿Cuál es la mejor manera de hacerlo?

Lo primero, el elogio ha de ser sincero. El falso elogio es adulación, y como mentira utilitarista que es no nos interesa en esta entrada.

A la hora de verbalizarlo es mejor para la persona elogiada que se haga en público, ya que a todo el mundo le gusta ser reconocido y alabado delante de los demás.

Recuerde: sinceridad, lo primero. Y luego, escoger la oportunidad en la que el elogiado esté en una situación social.

Esta primera parte es sencilla. ¡Vamos a la segunda!

La forma de reprender

A la hora de reprender, de destacar un error ajeno para corregirlo, hay que tener un poco más de cuidado. En tres aspectos:

1.- Hay que estar completamente seguros de que el error ajeno es real. Y que la persona que lo ha cometido podría -y, de hecho, debería- no haberlo hecho. No se ha de tratar de un error invencible.

2.- Hay que elegir con mucho cuidado el lugar y el contexto donde llevar a cabo la reprensión. Porque queremos corregir un error evitable, no destruir la personalidad y la fama de la persona que lo ha cometido.

3.- Hay que ser muy cuidadosos con las formas. Los gritos, los exabruptos y demás muestras de escaso autocontrol por parte de la persona que reprende suelen ser tan contraproducentes que por el error en la forma perdemos la razón que sí tenemos en el fondo.

Los aspectos primero y tercero están bastante claros. Profundicemos en el segundo aspecto, que tiene un poco más de miga.

El lugar ha de ser un sitio reservado, un despacho, un lugar aparte. Sólo han de estar presentes el reprendedor y el reprendido. Nadie más. Poner de manifiesto un error ajeno en público es la garantía de que la persona reprendida, al sentir su ego y su fama dañados, no va a corregir ese error porque se va a sentir una víctima.

El contexto ha de ser de oportunidad. La corrección ha de ser próxima en el tiempo al error cometido. No se puede reprender a alguien dos años después de haber cometido el error. Perdería todo su interés y se limitaría a una inutilidad práctica disfrazada de venganza personal.

Por eso hay que corregir los errores ajenos cuanto antes y en privado. Así conseguiremos lo que buscamos: que no se vuelvan a cometer.

Elogiando efusivamente en público y reprendiendo equilibradamente en privado conseguiremos que las cosas mejoren y nos reforzaremos como auténticos líderes. Ya sea en la empresa, en casa o entre nuestros amigos. Porque estos principios tienen aplicación universal.

¿Qué le parece a usted? ¿Está de acuerdo? ¿Tiene algo que añadir o frente a lo que poner alguna objeción? ¡Pues este es el momento! Anímese a expresar su opinión en los comentarios. Este blog no es un púlpito donde yo imparto mis monólogos en forma de lecciones magistrales. Nada más lejos de ello. Aquí, si no participamos todos, el tiempo empleado en estas reflexiones será un tiempo perdido. ¡A comentar!


Doctor Daniel González

Médico - Coach - Blogger - YouTuber - Divulgador - Escritor Soy un oncólogo que, como faceta adicional a mis perfiles de médico consultor y de coach, me he empeñado en divulgar contenidos de salud de una forma entendible, útil y práctica para que por medio del conocimiento actualizado y riguroso todos seamos capaces de convertirnos en los mejores cuidadores de nuestra propia salud.

17 commentarios

Manuel Perez · septiembre 18, 2019 a las 10:18 pm

Hola Daniel de acuerdo a tu pregunta yo uso ambos métodos el de elogio y de respuesta. Escucho y analizo bien para ver cómo voy a responder. Yo firmemente pienso que no se debe ser irrespetuoso ni tacaño no obstante si actúas de ese modo estas proyectando una imagen falsa de ti.
Eso es todo.
Te quiero agradecer una vez más por hacernos reflexionar sobre salud y coaching ya que son útiles y imperativos para la vida misma

    Doctor Daniel González · septiembre 19, 2019 a las 7:31 am

    El agradecimiento es mío, Manuel, por animarte a compartir tus reflexiones en el blog.
    Muy atinadas y razonadas. ¡Enhorabuena!

Ariane · septiembre 19, 2019 a las 5:41 am

Me ha gustado mucho su entrada (digna de elogiar efusivamente). Solo me gustaría añadir, particularizando la reflexión que, en un contexto laboral educativo, en el que se trabaja constantemente dentro de un grupo cabe la posibilidad de que desaprobar una conducta (más si ha tenido consecuencias negativas para otros) sin atacar a la persona, pueda tener un efecto positivo y un aprendizaje compartido. Un saludo y muchas gracias por sus contenidos. Ariane.

    Doctor Daniel González · septiembre 19, 2019 a las 7:33 am

    Muchas gracias a usted, Ariane, por aportar ese punto de vista que no abordaba la entrada.
    Tiene usted toda la razón en el matiz que introduce al acto de reprender en público.
    Muy interesante. Tomo nota.

      Ariane · septiembre 19, 2019 a las 2:33 pm

      Gracias a usted por su respuesta y la humildad que hay en ella.

Nacho · septiembre 19, 2019 a las 7:08 am

Elogie en publico reprenda en privado

Noelia FD · septiembre 19, 2019 a las 7:29 am

Elogie en orden y reprenda en el momento

Cristina · septiembre 19, 2019 a las 7:44 am

Creo que Siempre hay que reprender desde el cariño, como nos gustaría que lo hicieran con nosotros. Gracias por su ayuda doctor.

    Doctor Daniel González · septiembre 19, 2019 a las 7:51 am

    Gracias a usted por animarse a dar su valiosa opinión, Cristina.
    Tomo nota de su matiz de alteridad a la hora de reprender.

Noelia FD · septiembre 19, 2019 a las 7:59 am

Comparto todo lo expuesto, creo que en el entorno laboral es muy importante elogiar desde la sinceridad objetiva y mas libre de emociones, en el entorno personal hacerlo mas y mejor podría ayudarnos a ser mejores personas.

Sabina González · septiembre 19, 2019 a las 8:20 am

Buena publicación, en mi caso alomejor relacionó con una persona pues no salgo a la calle, tengo depresió grave, así que me relaciono con Facebook comentando publicaciones, dando mi opinión. Eso es en público y hace imposible reprender de forma privada, a no ser con mesenger, pero lo hago sobre noticias publicadas en prensa y en otras web.

    Doctor Daniel González · septiembre 19, 2019 a las 12:50 pm

    Siento que tenga esas limitaciones, Sabina.
    Muchas gracias por animarse a participar en el blog.

Silvia Sánchez Garcìa. · septiembre 19, 2019 a las 11:15 am

Elogie en pùblico y reprenda en privado.

¡Anímese a participar comentando lo que desee!