¡Saludos cordiales!

Hoy vamos a hablar de un tema que es una constante en la vida y en la historia de la humanidad: el cambio.

Suena a obviedad, pero es completamente cierto el mantra de “todo cambia”. Con el paso del tiempo nada permanece igual. Pero esto no quiere decir que el cambio siempre vaya a ser a mejor. No será así, seguro, si no se hace nada por “orientar” y “pastorear” ese cambio.

Déjeme que le cuente a qué me refiero…

Lo que es usted ahora…

Hoy, ahora mismo, ¿qué es usted? ¿Qué trabajo tiene? ¿Qué posición social? ¿Qué situación afectiva o amorosa? ¿Qué situación familiar?

No le pido que lo haga público en la parte de comentarios, por supuesto, pero sí le pido que se detenga un momento y que piense usted sus respuestas a estas preguntas.

Incluso, si quiere sacarle más partido a esta entrada, coja papel y algo con lo que escribir y ponga sus respuestas a esas preguntas negro (o azul, o rojo) sobre blanco.

Perfecto. Ha descrito usted la “foto” de su estado actual a día de hoy. Es simplemente una descripción. No haga juicios de valor, no opine. Sea aséptico. Como si estuviera describiendo a otra persona y su realidad.

Ya tenemos la primera parte del ejercicio: lo que es usted ahora

…y lo que le gustaría ser

Sabiendo lo que es usted ahora, la siguiente pregunta es ¿qué le gustaría ser en el futuro?

Responda a las mismas preguntas a las que respondió en el epígrafe anterior, pero esta vez en su versión de futuro: ¿qué querría ser usted? ¿Qué trabajo le gustaría tener? ¿Qué posición social le haría feliz ocupar? ¿Qué situación afectiva o amorosa desearía para el futuro? ¿De qué situación familiar le gustaría disfrutar?

Le sacará mucho más partido a esta entrada si escribe sus respuestas en un papel. Un papel que no ha de dejar ver a nadie, pero que le servirá para ordenar sus ideas y poder reflexionarlas más en profundidad, al verlas escritas.

Porque no nos vamos a quedar aquí…

Su “yo” de hoy y su “yo” del futuro ¿se parecen en algo?

Si tiene usted mucha suerte y ha trabajado mucho en su propio desarrollo o en su ascetismo personal, la distancia entre su “yo” actual y ese “yo” que querría ser en el futuro será muy pequeña.

Pero eso no es lo habitual. De hecho, lo más frecuente es lo contrario: que haya mucha diferencia entre su “yo” de hoy y ese “yo” que le gustaría ser en el futuro.

En esa distancia nos vamos a concentrar. Porque esa distancia es real, de acuerdo, pero no inmutable ni intransitable. ¡Hágame caso! Esa distancia se puede recorrer…

¿Es posible recorrer la distancia entre su “yo” de hoy y ese “yo” futuro que anhela?

Algunos dirán, en un alarde de perspicacia semántica y pragmatismo: “¡Por supuesto! Sólo hay que dejar pasar el tiempo y el “yo” futuro aparecerá, haciéndose presente”.

Cierto. Pero ese “yo” futuro alcanzado de forma pasiva ¿será el que usted quiere que sea? Si no hace nada por dirigirse hacia esa meta ¿va a tener usted la suerte de que el transcurso del tiempo le lleve sin más, en volandas, hacia ese yo? Ya se lo digo yo, para que no persiga imposibles: ¡no!

O se mata usted a trabajar para conseguir acercarse a ese “yo” futuro, o le garantizo que el simple paso del tiempo no sólo no le acercará a él, sino que le irá alejando paulatinamente.

Vamos a utilizar un símil deportivo, que son muy ilustrativos (y a mí, personalmente me gustan mucho)…

El corredor de fondo

El deporte es un gran ejemplo para la vida. Además de ser clave para nuestra salud física, nos proporciona equilibrio mental y fortalece nuestro carácter. Además, los casos de distintos deportistas son muy golosos para explorar y comentar múltiples conceptos de coaching.

En este caso hablaremos de cómo prepararse para correr una maratón, que, para aquellos que no lo sepan, es una carrera a pie que tiene más de 42 kilómetros de longitud. ¡Casi nada!

Imagine que usted hoy, en este mismo momento, es una persona que no corre diariamente. Suele salir a correr una media de 2 ó 3 días al mes, y cuando va a correr suele hacerlo durante 12-15 minutos. Siendo optimistas, a un ritmo de 6-7 minutos por kilómetro, correrá usted 2 kilómetros en cada salida. Eso son entre 4 y 6 kilómetros al mes.

¿Cree usted que estará capacitado para correr esa maratón dentro de una semana? Si su respuesta es “¡sí!”, hágaselo mirar, porque una cosa es el optimismo y, otra muy distinta, el delirio y la huida de la realidad.

No. Para nada va a ser capaz de correr una maratón en el plazo de una semana. El plazo ha de ser más largo.

¿Cuánto más largo? Pues depende. Depende principalmente del ritmo al que pueda usted entrenarse.

Porque va a tener que entrenarse en firme. Va a tener que elaborar un plan de aumento progresivo de la distancia recorrida en cada carrera, para paulatinamente ir acercándose a esos enormes más de 40 kilómetros de la maratón.

Pues en la vida el resto de los cambios que quiere conseguir funcionan de la misma manera…

Recorrer la distancia entre el “yo” actual y el “yo” futuro

Así ha de hacer usted también con la diferencia que ha observado, cuando ha contestado a mis preguntas del principio de la entrada, entre su “yo” actual y el “yo” que querría ser en el futuro.

Ha de fijar el intervalo de tiempo para cada uno de los cambios. Por ejemplo, si uno de los cambios que quiere conseguir es “ser padre”, salvo que se meta en el camino de la adopción, menos de 9 meses de espera no se los quita nadie.

Después ha de planificar las etapas intermedias entre el hoy y el futuro, la estación de destino. Por ejemplo, si hoy es profundamente infeliz en su trabajo, tendrá que diseñar usted su plan personal para dejar de serlo, ya sea cambiando de trabajo, o modificando su percepción del trabajo actual para que deje de resultarle una tortura.

Siempre hay distancia entre el “yo” actual y el “yo” futuro deseado. Y para recorrerla no valen los atajos. Hay que pertrecharse de buen humor, de paciencia y de constancia en el esfuerzo. Como el deportista que tendrá que entrenarse durante 12-18 meses, esforzándose duramente, para poder cubrir la distancia de la maratón.

Ya lo veremos en otra entrada, pero grabe ahora esto en su mente: ¡Los atajos no funcionan!

Muy bonito, pero ¿qué pasa si no llega usted a ese “yo” futuro?

No le puedo prometer que llegará exactamente a ese “yo” futuro que usted ha diseñado y ambicionado, porque el camino es largo y requiere, como ya sabemos, de mucho esfuerzo, constancia y paciencia.

Pero sí le garantizo dos cosas:

  1. Si no hace nada, llegará a un “yo” futuro. Pero ese “yo” futuro no tendrá nada que ver con lo que usted deseaba. De hecho, tiene muchas papeletas de ser un “yo” peor que su “yo” actual. Lo que no mejora, empeora.
  2. Si aunque se esfuerce y trabaje con constancia y continuidad no llega a ese “yo” futuro que ambicionaba, no se preocupe. Llegará a otro “yo” distinto del de la meta, pero ese “yo” al que ha llegado será infinitamente mejor que el “yo” inicial del que partió.

Para seguir con el ejemplo del corredor de fondo:

1.- Si no se entrena usted nada de nada, cada vez estará menos capacitado para correr, y terminará siendo incapaz de abordar con éxito ni siquiera esos míseros 4-6 kilómetros al mes en los que estaba su media.

2.- Si se entrena duramente pero en el plazo fijado no es capaz de correr los 42 kilómetros de la maratón seguro que puede correr 35, 30, 25 ó 20 kilómetros de una tacada. Y seguro que podrá correrlos al menos una vez por semana, con lo que su distancia total puede estar siendo al mes entre 80 y 140 kilómetros donde antes sólo recorría los 4-6. ¿Ve la diferencia?

Por eso trabaje, esfuércese y trate de llegar lo más cerca de la meta. Merece la pena, no le quepa duda.

Recapitulemos lo comentado, antes de terminar…

Conclusión…

En la vida nuestro “yo” de hoy y nuestro “yo” del futuro (cualquiera que sea la distancia temporal entre el hoy y ese futuro) siempre son diferentes, porque entre ellos está el cambio continuo que experimentamos, nosotros y todo el resto del mundo.

Si queremos conseguir el “yo” futuro que anhelamos, lo primero que tendremos que hacer es saber cómo es ese “yo” futuro. Luego hay que calcular cuánto tiempo nos separará de él, y después tendremos que planificar las etapas que mediarán hasta conseguirlo.

Cada una de esas etapas requerirán de nuestro esfuerzo y de nuestra constancia. Habrá dificultades a lo largo del camino, pero si trabajamos duramente, lo conseguiremos. No le quepa duda.

…y una cosa más

Ya se acabó la entrada de hoy. A partir de aquí sólo han de seguir leyendo aquellos que estén interesados en mejorar su vida, que quieran hacerlo ya, y que quieran hacerlo conmigo, llevando a cabo juntos mi Coaching para Mejorar.

En esta página de esta misma web tiene usted información general acerca de:

  • para quién es mi Coaching para Mejorar,
  • qué beneficios le proporcionará,
  • y qué diferencias tiene hacerlo conmigo respecto a llevarlo a cabo con otros.

Léala con atención. Si lo hace, descubrirá si lo que en ella comento se aplica a su caso, o si el Coaching para Mejorar es algo en lo que usted no había pensado. Igual se da cuenta de que, sin saberlo, lo llevaba usted necesitando mucho tiempo. El problema es que no sabía dónde hacerlo. Ahora ya lo sabe…


Doctor Daniel González

Médico - Coach - Blogger - YouTuber - Divulgador - Escritor Soy un oncólogo que, como faceta adicional a mis perfiles de médico consultor y de coach, me he empeñado en divulgar contenidos de salud de una forma entendible, útil y práctica para que por medio del conocimiento actualizado y riguroso todos seamos capaces de convertirnos en los mejores cuidadores de nuestra propia salud.

2 commentarios

Mariela Lopera · octubre 3, 2019 a las 1:38 am

Estimado doctor González, para mí, esa distancia temporal entre mi yo actual y mi yo futuro se ha acortado notablemente, pero aún puedo y de hecho, estoy trabajando en reconciliarme con mi idea de un yo más armónico. La enfermedad marcó un antes y un después y ciertamente este ahora es mucho más productivo y consciente. Posiblemente no logre poner en modo realidad todos mis proyectos, pero ese empuje que nos da el saber que el tiempo es corto y cada minuto cuenta es ya una tarea positiva que exige compromiso diario.
Muchas gracias por volver con nosotros.

    Doctor Daniel González · octubre 3, 2019 a las 8:08 am

    Trabajar con buen ánimo por mejorar día a día es la mejor forma de emplear el tiempo, Mariela.
    Gracias a usted por seguir pasándose por el Blog.

¡Anímese a participar comentando lo que desee!