El siglo XXI está marcado por la democratización de las comunicaciones: se ha abierto la posibilidad de que cualquier persona diga lo que quiera y que otras personas que quieran escucharle puedan hacerlo, vivan donde vivan. Las distancias ya no existen.

Es el siglo de las redes sociales.

Pero no es oro todo lo que reluce en estos valiosísimos elementos de comunicación. Si se usan bien son una delicia. Si se utilizan mal pueden dar lugar a muchos problemas y no pocos peligros.

Yo trato de estar en todas las redes sociales, para poder llegar con mis contenidos de salud y de coaching a todos los rincones del mundo. Con algunas me va mejor que con otras, pero seguiré trabajándolas todas. Aquí las tiene:

En todos ellos subo periódicamente contenidos, pero intento que no sea el mismo contenido en todos ellos, ya que la audiencia potencial de Instagram tiene poco que ver con la de YouTube, por ejemplo.

¡No dude consultar mis redes sociales en los enlaces que le he puesto, y anímese a seguirme en la que más use usted!