El medio televisivo es una gran oportunidad para el comunicador, puesto que llega a todos los sitios. Pero no vale cualquier forma de comunicar. Hay que hacerlo de forma clara, comprensible y accesible a todo el mundo, sea cual sea su nivel de instrucción. Ese es mi enfoque.

Ya tengo experiencia en la televisión, habiendo llevado a cabo tres proyectos:

  • Una sección de cáncer de unos 8-10 minutos en un programa semanal, no en directo, en una televisión local.
  • Una colaboración en un programa vespertino, diario y en directo, en la que traté múltiples temas de salud en unas intervenciones de 15-30 minutos en una televisión autonómica.
  • La dirección, generación de contenidos, presentación y casi todo lo demás de un programa de salud diario, de 30 minutos de duración cada capítulo, que duró 13 meses en antena, de lunes a viernes grabado en falso directo, en una televisión autonómica.

Dadas mis experiencias anteriores en la elaboración de secciones y de programas completos para TV, tengo diseñados al milímetro varios proyectos que sólo esperan una cadena que quiera emitirlos, y una productora técnica que quiera compartir su creación.

Son proyectos centrados en contenidos de salud integral (medicina entendible, promoción de hábitos de vida saludable, coaching integral para ser más felices…) que actualmente no se hacen en ninguna televisión en abierto (ni de pago) y que, debido a su utilidad y a la forma de tratarlos, estoy seguro de que tendrían un seguimiento enorme y creciente.

Están ya preparados. Son susceptibles de mejora. Y no deberían quedarse en el tintero. Pero, ver, veremos. Yo seguiré persistiendo hasta conseguir hacer realidad alguno de mis proyectos. Solo, o con socios que crean en su viabilidad y que estén dispuestos a esforzarse, al menos, lo mismo que me esforzaré yo para sacarlos adelante.